ACUERDO DE UNIDAD: COMITÉ DE RECONSTRUCCIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA Y PARTIDO COMUNISTA REVOLUCIONARIO DE BOLIVIA

Han pasado más de treinta años del V Congreso de PC de 1985 que diera como resultado, la escisión del viejo Partido en dos fracciones: por un lado, aquellos que desde una visión pasiva y oportunista vieron pasar no solo la Asamblea Popular de 1971, sino que siendo parte del gobierno de la UDP se constituyeron en oportunistas en lugar de un desempeñar un papel de vanguardia, dando lugar al accionar del “lechinismo” maquiavélico en su peor acepción, el “mirismo” socialdemocráta y el nacionalismo pequeño burgués de izquierda (MNR-I); y por otro lado, la militancia marxista-leninista.

Después de la perestroika, que fue la culminación de la línea revisionista iniciada en el XX Congreso del PCUS, vendría la restauración del capitalismo en  la Unión Soviética, como consecuencia de sus contradicciones internas y del accionar del imperialismo, provocando el derrumbe del socialismo real, el hundimiento y la degeneración de la mayor parte de los partidos comunistas del mundo. Muchos de los camaradas que salimos del viejo PCB, no pudimos reorganizarnos y nos fuimos dispersando, otros tomamos caminos diferentes pero con la convicción de que algo se tenía que hacer para mantener en alto la bandera del marxismo-leninismo frente a la ofensiva de la reacción y del imperialismo.

Ha tenido que pasar esos casi treinta años, para que el 1° de mayo de 2013, un grupo de camaradas, previo análisis de la realidad política nacional e internacional organizaron el Comité de Reconstrucción del Partido Comunista de Bolivia, tomando en cuenta que el viejo PCB había perdido a esa altura de los acontecimientos, su línea política, su compromiso con el marxismo-leninismo, generando oportunismo junto al gobierno del MAS, del que se convirtió en un seguidismo incondicional y acrítico;  lejos ya de los principios del marxismo-leninismo, se sumieron en un silencio vergonzoso, mientras que el MAS al reorganizar el viejo Estado, comete todo tipo de atropellos en contra de los derechos e intereses de los trabajadores, campesinos, estudiantes, nacionalidades oprimidas, organizaciones populares y pueblo, tanto en el campo como en las ciudades, en su afán de construir el “capitalismo andino” sostenido por una estructura prebendal y corrupta que se nutre de los recursos económicos de todos los bolivianos.

Ha sido muy duro el periodo del reagrupamiento y de la reorganización. Pocos fueron en un principio los camaradas y los jóvenes revolucionarios que incondicionalmente  estuvieron dispuestos a renunciamientos personales para dedicarnos a incansables sesiones de análisis y reflexión. Pero finalmente logramos avanzar significativamente, aunque luego  en un momento dado, algunos camaradas rompieron con nosotros como una tendencia que pretendía adecuar la organización partidaria como parte de una  solución  política en nuestro país destinado a preparar y desatar la guerra popular. Aun así, seguimos en el camino del fortalecimiento ideológico, sin perder el pulso de la coyuntura política, sobre la que siempre nos pronunciamos con objetividad fieles a nuestro compromiso ideológico con el marxismo-leninismo. Así, fortalecidos por un pequeño núcleo importante de universitarios de la Carrera de Derecho de la UMSA, nos constituimos en una minoría, una vanguardia  intelectual revolucionaria. Publicamos dos números del periódico “Rebelión” y la impresión de un folleto sobre “la Declaración de Principios”, gracias al aporte económico voluntario de algunos camaradas como parte del principio del auto sostenimiento económico partidario; y actualmente se prepara la publicación de materiales de formación ideológica y política, así como los próximos números de “Rebelión”.

El 30 de agosto de 2014, la fracción marxista-leninista de la Jota renunció públicamente a las filas revisionistas del viejo partido, constituyéndose, junto a militantes revolucionarios independientes, en el Partido Comunista Revolucionario de Bolivia. En el histórico XX Congreso de la CES-B “Inti Peredo” realizado en el campamento minero de Colquiri, el frente PODER salió victorioso, organizando y dirigiendo el movimiento secundario en la lucha contra la reforma educativa anti-científica impuesta por el gobierno y por las reivindicaciones estudiantiles. La militancia revolucionaria, participa de manera activa en las luchas de la UMSS, UMSA, UAJMS, UAB, etc., en defensa de la autonomía universitaria, el co-gobierno docente-estudiantil y por la revolución universitaria. Se publicó el periódico “Tinta Roja” y el documento base de Línea Política, para abrir el debate interno en la militancia.

En este trayecto, hemos sido consecuentes con nuestra línea política y no hemos perdido la oportunidad de decir nuestro pensamiento frente a la vorágine política del populismo masista que ha entrado en un proceso de descomposición acelerada, principalmente por las denuncias públicas de escandalosos actos de corrupción que son de público conocimiento.

Forjando la unidad política, ideológica y orgánica, hemos definido la importancia de tres elementos que orientan nuestra lucha política: el Partido, la Ideología marxista-leninista y el Frente Político, que nos conducirá al logro de nuestro objetivo histórico: el socialismo científico, como transición al comunismo.

Actualmente avanzamos en el proceso de unidad con la militancia nueva y camaradas que han dejado el viejo partido, dispersos en Chuquisaca, Potosí, Oruro, Cochabamba, Beni, Santa Cruz, Tarija, Pando, La Paz, centros mineros de Huanuni, Colquiri, Siglo XX, sindicatos de trabajadores fabriles, trabajadores de las cooperativas mineras, campesinos, estudiantes y profesionales comprometidos en toda Bolivia, con la firme determinación de construir un gran Partido Comunista de nuevo tipo.

Esta realidad nos obliga a acelerar el proceso de reconstrucción del Partido, y por eso nos hemos organizado con el objeto de redactar borradores de documentos que serán presentados a la Primera Conferencia Nacional del Partido a llevarse a cabo en los primeros meses del próximo año, donde adoptaremos resoluciones fundamentales respecto al futuro político de nuestro Partido y nuestro país, avizorando una tarea fundamental que busca proponer al país, junto a los trabajadores, campesinos y otros sectores populares, un Nuevo Proyecto Político Estatal, Democrático, Popular y Antiimperialista, y que sea alternativo e idóneo que nos permita superar la presente coyuntura de la reorganización del viejo estado boliviano bajo el modelo de Estado Plurinacional.

No perdemos de vista y menos podemos dejar de señalar y advertir que la ultraderecha de nuestro país, encarnada por Tuto Quiroga, Doria Medina, Rubén Costas, y etc., que representan a la reacción más anticomunista, antidemocrática y pro-imperialista de nuestro país, contra quienes los trabajadores y campesinos, y nuestro pueblo no pueden dejar de estar alertas. Consta públicamente que la otra derecha está dentro del MAS, conviviendo junto a las desviaciones derechizadas de las experiencias guerrilleristas,  trotskistas, pseudo-socialistas, pseudo-comunistas. El discurso antimperialista y revolucionario del MAS no deja de ser pura retórica y de encubrimiento populista de la reorganización del viejo Estado boliviano refundado como Plurinacional, manteniendo la estructura capitalista neo-liberal.

El Comité de Reconstrucción del Partido Comunista de Bolivia y el Partido Comunista Revolucionario de Bolivia suscribimos el presente documento de Unidad inquebrantable y revolucionaria para construir el PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA-REVOLUCIONARIO (PCB-R), heredero de las glorias de la Revolución de Octubre, la Revolución china y la revolución cubana, siguiendo el camino los héroes Che Guevara, Tamara Bunker, Inti Peredo, Coco Peredo, Benjo Cruz, Roberto Alvarado, Rosendo Garcia, Oscar Alfaro, Nilo Soruco, Jorge Ovando Saenz, Federico Escobar, Carlos Balderrama, Neptal Viris, los hombres y mujeres combatientes de clase y de nuestro pueblo, parte de la lucha histórica e inquebrantable, por la liberación nacional y los explotados.

¡VIVA LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS BOLIVIANOS!

¡VIVA LA UNIDAD DE OBREROS, CAMPESINOS, ESTUDIANTES, INTELECTUALES Y EXPLOTADOS!

¡LA REBELIÓN SE JUSTIFICA!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO!

¡VIVA EL PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA REVOLUCIONARIO!

La Paz, 7 de Noviembre de 2015.

PARTIDO COMUNISTA DE BOLIVIA REVOLUCIONARIO (PCB-R)

BOLIVIA: EL CAPITALISMO ABIGARRADO, EL POPULISMO Y LAS CONTRADICCIONES INTER-IMPERIALISTAS

BURÓ POLÍTICO DEL PARTIDO COMUNISTA REVOLUCIONARIO DE BOLIVIA

“Comprobamos en carne propia que los procesos democráticos y nacionalistas que no son dirigidos por el proletariado y transformados en proceso socialista, concluyen siempre en frustración y derrota”

Tesis Socialista de la Central Obrera Boliviana (1970)

¿Qué es capitalismo abigarrado?

Las organizaciones que se reclaman marxistas en Bolivia han intentado caracterizar correctamente la formación económica-social del país, para poder apuntalar cual debe ser el programa revolucionario a seguir en nuestro contexto.

El revisionismo y reformismo en sus diversas expresiones ha planteado que en Bolivia, dada la persistencia de modos de producción pre-capitalistas, es necesaria una Revolución Democrático-Burguesa que cumpla con las tareas inconclusas de la Revolución Nacional de 1952.  De esta manera han justificado vergonzosamente una y otra vez su apoyo incondicional a gobiernos demagógicos y populistas, vociferando a los cuatro vientos que estamos en una “transición” hacia el socialismo, que cumpliendo el programa al pie de la letra se “profundizará el proceso”, etc. Cuando en los hechos sus numerosas traiciones sólo han servido y siguen sirviendo para que las cúpulas dirigenciales gocen de altos cargos gubernamentales.  (Basta con ver a los kjrushovistas, maoístas, etc hoy de embajadores, directores, ministros, etc.)

Lenin ante la compleja realidad pre-revolucionaria en Rusia, en la que co-existían modos de producción comunitarios, feudales y capitalistas usa el término de abigarrado para describir la amalgama que compone su formación económica-social.   ¿Acaso la existencia de modos de producción pre-capitalistas detuvo a los bolcheviques cuando lanzaron el grito “todo el poder a los soviets”? ¿Acaso no fueron los mencheviques quienes propusieron la necesidad de que la burguesía cumpla con las tareas democrático-burguesas y después recién la clase obrera sería capaz de tomar el poder? 

El sociólogo marxista boliviano René Zavaleta, rescata el término de abigarrado para explicar la formación económica social boliviana, explicando de esa manera la compleja composición de clases y relaciones sociales de producción en el país.

No queda duda que el modo de producción dominante en Bolivia es el capitalismo, que se caracteriza por su esencia extractivista.  Los recursos naturales que tenemos abundan siendo Bolivia el cuarto productor mundial de estaño, séptimo productor mundial de plata, con el Mutún tenemos la reserva más grande del mundo de hierro y manganeso y en el Salar de Uyuni contamos con uno de las reservas más grandes del mundo de litio y potasio. En el plano hidrocraburífero tenemos la segunda reserva más grande del continente de gas. No es sorpresa que el 72% de las exportaciones de Bolivia sean hidrocarburos y minerales.  El atraso tecnológico deja al país a la merced de las trasnacionales para la industrialización de nuestros recursos naturales.

Junto al modo de producción capitalista, en el oriente del país los terratenientes agro-industriales imponen relaciones sociales de producción semi-feudales, manteniendo a sus trabajadores en condiciones infra-humanas.

Hay cerca de cuarenta nacionalidades y pueblos oprimidos que viven dentro del Estado boliviano (entre las reconocidas y no por la Constitución “Plurinacional”), con distintas formaciones económico-sociales.  Desde tiempos inmemoriales existen modos de producción comunitarios en el altiplano y los valles del país – los ayllus, que se basan en la propiedad colectiva de la tierra, el trabajo comunitario (ayni) y la elección rotativa de autoridades.  En los llanos existe una amplia diversidad de pueblos, desde aquellos que mantienen formas de vida semi-nómadas hasta los que tienen numerosos modos de producción comunitarios.  La lucha de las nacionalidades y pueblos oprimidos por la verdadera auto-determinación no ha sido resuelta con esta nueva Constitución que mantiene el dominio de la nación boliviana sobre las demás nacionalidades y pueblos que conviven en el Estado boliviano.

A partir de esta resumida construcción de la formación económica social boliviana podemos establecer la existencia de las siguientes clases sociales:
 Gran burguesía, compuesta por la burguesía agro-industrial, fundamentalmente en el oriente; la burguesía industrial y la burguesía bancaria que están en pleno auge.
 Burguesía media, compuesta por los cooperativistas, dueños de medios de transporte, comerciantes a gran escala y otros sectores cuyo capital ha incrementado de manera sustancia durante el gobierno actual.
 Campesinos medios/ricos, aquellos que son dueños de catos, chacos o terrenos que generan un excedente y lleva a la explotación de campesinos pobres para su cultivo.
 Pequeña burguesía, profesionales libres, profesores, pequeños comerciantes, estudiantes y otros sectores sobre todo urbanos.
 Proletariado, los mineros – vanguardia del proletariado boliviano, fabriles – cada vez más jóvenes y combativos y proletarios rurales (siringueros, castañeros, etc.)
 Semi-proletariado, albañiles, ayudantes, peones y las cada vez crecientes filas de trabajadores informales.
 Campesinos pobres, aquellos que no son dueños de su propia tierra o cuya tierra no genera un excedente, los explotados por campesinos ricos y terratenientes.

Considerando estos elementos, el Partido Comunista Revolucionario de Bolivia explicamos que la formación económica social de Bolivia es el capitalismo abigarrado.  Por lo tanto, corresponde una revolución socialista dirigida por el proletariado en alianza con el campesinado pobre, la pequeña burguesía, el semi-proletariado y los explotados de las nacionalidades oprimidas. 

¿Qué es el populismo y cómo surge el gobierno de Evo Morales?

“Las nacionalizaciones hechas por tales gobiernos, del mismo modo que su lenguaje al rojo vivo del primer periodo de oposición contra el imperialismo y la reacción concluyeron siempre siendo reemplazados por el pedido de perdón por su pasado anti-imperialista.  Los representantes de la burguesía o de la pequeña burguesía en el poder no pueden comprender que el desarrollo industrial integral, dentro de los marcos del régimen capitalista de producción y en la órbita del capitalismo, ya no es posible y conduce a la traición de los intereses nacionales”
Tesis Socialista de la Central Obrera Boliviana (1970)

En 2003, las contradicciones del modelo neoliberal boliviano llegan a un punto culminante, la movilización popular estremece todo el país, la lucha de clases se expresa en Octubre Negro, cuando las mayorías populares expulsan del país al Presidente Gonzalo Sanchez de Lozada.   Ante el vacío de poder y la falta de un partido revolucionario capaz de dirigir la insurrección en 2003, el MAS junto a otros sectores reformistas optan por la sucesión constitucional, que permitiría en diciembre de 2005 la elección con el 54% de apoyo a Evo Morales como Presidente.  Surge en torno a éste cambio una expectativa, una esperanza popular del cambio anhelado.  La Tesis Socialista de la COB de 1970 nos deja una enseñanza muy clara al respeto: “no basta la acción insurgente de las masas, sino definir quien asume la dirección de esta insurgencia.” 

Ante el desgaste del modelo neo-liberal, ante el descontento popular el imperialismo debía buscar una forma de gobierno, un discurso que le permita mantener intacto el capitalismo boliviano mientras desmoviliza al pueblo.  El populismo, en el que un líder carismático dirige de manera demagógica el gobierno, gritando a los cuatro vientos que vivimos una revolución mientras respeta plenamente la propiedad privada sobre medios de producción, era la salida perfecta.

Si bien en un primer momento surgen contradicciones entre la oligarquía terrateniente acostumbrada a ser quien administre el estado, en la que el pueblo combate el fascismo criollo (media luna).  Dentro de poco tiempo, priman los intereses de clase juntando al gobierno con la oligarquía agro-industrial, muestra clara son los “amigos del Evo” (Empresarios privados cruceños) que aportaron para financiar la campaña millonaria del oficialismo en 2014.

Las “nacionalizaciones” que en los hechos sólo fueron la compra de acciones a trasnacionales para volverlos a dar un contrato de servicios, la nueva Constitución Política del Estado que si bien incorpora sectores excluidos a la democracia formal no rompe con el modelo de estado burgués liberal.  El teatro de “Revolución Democrático-Cultural” ya estaba armada con los dirigentes de la “izquierda” en primera fila, aplaudiendo sin crítica alguna.

Las “Coordinadoras del Cambio” en las que se coopta a todas las organizaciones sociales afines al gobierno, creando direcciones paralelas y persiguiendo políticamente a los dirigentes anti-oficialistas, son una faceta más del populismo.

Los marxistas-leninistas bolivianos tenemos el panorama claro, hoy nuestra lucha no es por la “profundización” del populismo, ni en “defensa de la Revolución Democrática y Cultural” sino por la Revolución Socialista y el Poder Popular.

Contracciones inter-imperialistas en Bolivia

“Existen dos tendencias, una que hace inevitable la alianza de todos los imperialistas y otra que enfrenta a unos imperialistas con otros”
V. I. Lenin

Hoy escuchamos al gobierno populista de Morales, al igual que sus pares latinoamericanos hablar del anti-imperialismo, contra el “imperio norteamericano”, etc sin el más mínimo fundamento científico del concepto de imperialismo, usando de manera metafísica éste término para referirse a un enemigo invisible y “malvado” que atenta contra la “Revolución”. 

Los marxistas-leninistas debemos ser claros y precisos en nuestra definición del imperialismo como la fase superior y última del capitalismo, en la que entre sus características está el reparto del mundo entre las potencias imperialistas.  Las contradicciones inter-imperialistas surgen como resultado de ese reparto del mundo. 

En Bolivia podemos observar ese reparto y la dependencia que sufrimos a través de la deuda externa que tenemos.  En 2005 Bolivia tenía una deuda externa pública de 4.941 millones de dólares, esta deuda rebajó hasta 2.207 millones de dólares en 2007, para después incrementar hasta 5.261 millones de dólares en 2013. Desde la llegada de Evo Morales existe un cambio en los acreedores de nuestras deudas. En 2013 los principales acreedores de nuestra deuda externa son la Cooperación Andina de Fomento (CAF) con 31,2%, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con 22,5%, el Banco Mundial (BM) con 9,5%, China con 9%, siendo el resto de la Unión Europea, Brasil, entre otros.

En nuestros campos hidrocarburíferos, tras la “nacionalización” fueron otorgados los contratos de servicios en los que empresas trasnacionales de origen español (REPSOL), brasileño (Petrobras), rusos, entre otros operan nuestros campos, siendo la sigla de YPFB mera pantalla pública con muy poca intervención en lo operativo.  Hoy el gobierno proclama que son nuestros “socios” las trasnacionales de la misma manera que el Banco Mundial ya no nos impone sus políticas sino que el gobierno boliviano le pone las condiciones al Banco Mundial.

Nos debe quedar claro que tanto el bloque de la OTAN como el Bloque de los BRICS tienen aspiraciones imperialistas en Bolivia y ninguno de estos es ni puede ser un “aliado benigno” contra el otro.  Muestra clara la intención, impulsada por un préstamo brasileño, de construir una carretera que partirá el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) contra la voluntad de los pueblos indígenas y atentando la biodiversidad selvática.

¡Luchamos por el Poder Popular y el Socialismo!

Los marxistas-leninistas bolivianos, organizados en el Partido Comunista Revolucionario, siguiendo el camino trazado por Inti Peredo y los miles de hombre y mujeres que lucharon por la liberación nacional y el socialismo, tenemos la tarea muy clara – la Revolución Socialista. 

Levantamos como bandera de lucha la Asamblea Popular de 1970 y las Tesis Socialistas de la COB que nos dejan en claro que la única clase social capaz de dirigir una Revolución Socialista en Bolivia es el proletariado. 

Al llegar a nuestro primer aniversario como Partido marxista-leninista, de nuevo tipo, debemos seguir trabajando sin descanso por la construcción de la organización de vanguardia desde las minas, las fábricas, los centros de estudio, los barrios, que habrá de dirigir la Revolución Boliviana.

¡INTI VIVE, CARAJO!
¡VOLVEREMOS A LAS MONTAÑAS!
¡POR EL PODER POPULAR Y EL SOCIALISMO!

BURO POLITICO DEL PARTIDO COMUNISTA REVOLUCIONARIO DE BOLIVIA

¿Cómo debe ser el militante revolucionario?

Los militantes marxistas-leninistas tenemos una tarea histórica, luchar junto a las clases explotadas y naciones oprimidas por el poder popular y la revolución socialista.  Como militantes de un partido marxista-leninista, debemos estudiar profundamente el materialismo dialéctico e histórico, la economía política marxista y el socialismo científico, y a través de estas herramientas analizar la coyuntura local, nacional e internacional.  Marx nos enseña que más allá de estudiar la realidad tenemos la tarea de transformarla, la unidad inquebrantable de la teoría revolucionaria y la práctica revolucionaria nos ayudará a desarrollar nuestra línea partidaria en los frentes de lucha que nos encontremos.

Es necesario aclarar cuál es nuestra forma de trabajo en los frentes políticos, qué es lo que nos diferencia en ese sentido de las demás fuerzas políticas que se reclaman de izquierda, cuál es nuestra política de alianzas e incluso cómo debe ser la conducta de un militante marxista-leninista.

El militante revolucionario no sólo milita los fines de semana o tardes libres, no sólo publica a través de las redes sociales; el revolucionario que toma la decisión de ser militante marxista-leninista decide entregarse a las tareas partidarias sin pedir nada a cambio y todos los aspectos de su vida deben ser reflejo de la militancia.  Cuando una persona decide lucha por la causa de la clase obrera debe ir forjando una nueva moral, la moral proletaria.  Esta nueva moral lleva al individuo a poner sus intereses personales después de los intereses de la clase obrera.  El militante debe cumplir las tareas partidarias no por obligación sino por convicción.

El militante revolucionario debe ser honesto y transparente, la línea política del partido es pública, no tenemos porqué esconder nuestras ideas, pues son ideas justas.  En nuestros espacios de trabajo debemos actuar abiertamente con nuestros frentes.  La honestidad en nuestra forma de actuar es decirles a las bases abiertamente cual es la postura política que tenemos y cuáles son nuestros programas y propuestas, y no esconderlo.

Nuestros frentes de masa son espacios amplios y no sectarios, trabajan bajo un programa amplio y bajo normas de organización propia.  Los frentes de masa eligen a sus propios dirigentes y responsables y determinan su propia forma de trabajo.  Nuestros frentes de trabajo deben actuar de forma abierta, con identidad propia y sin vacilaciones para llevar el programa y la línea hacía las masas.  Nuestros frentes son organizaciones vivas, no sólo siglas eleccionarias, entre contiendas electorales mantienen con el mismo vigor su trabajo en las masas.

Los frentes no tienen por qué mandar “infiltrados”, hacer “entrismo” o plantear doble-militancia, no tenemos por qué perder tiempo de forma infantil, a las organizaciones adversarias se las combate con trabajo, con propuestas, con gestión pero sobre todo con las masas.

Los revolucionarios no “amarramos”, no hacemos acuerdos a cambio de espacios de poder.  Sí llamamos a la unidad de las fuerzas de izquierda, anti-imperialistas y progresistas bajo un programa mínimo de lucha.  Estos acuerdos programáticos deben ser aprobados por la dirección partidaria.

Algunos en sus militancias anteriores han aprendido muchas formas de hacer política recurriendo a tácticas mezquinas y oportunistas, buscando espacios de poder con angurria.  La tarea del militante marxista-leninista es superarse constantemente, superar las desviaciones pequeño-burguesas que priman en organizaciones revisionistas y reformistas.   Los revolucionarios somos leales, puntuales y responsables.  Ingresar a la militancia partidaria exige lealtad, aquella persona que es desleal no merece el honor de militar en el Partido.

Debemos mantener la organización leninista, nuestra organización partidaria debe mantenerse secreta por la seguridad de la misma, somos una organización revolucionaria y debemos combatir el liberalismo en lo orgánico.  Debe quedarnos claro la línea política y los frentes de masas son públicos, la estructura orgánica no lo es.  Comprendamos que el Partido nos dará los elementos necesarios para cumplir con nuestras tareas, no necesitamos saber más, por nuestra seguridad y la de la organización.

Nos debe quedar claro que el objetivo es el poder popular y el socialismo, construir el Partido, organizar y concientizar a las masas.  Para éste objetivo los Centros, Sindicatos, Federaciones, Confederaciones son herramientas, son medios importantes que nos permiten organizar a las masas, difundir la línea, dirigir las luchas populares; pero no son el fin.  Con o sin estos espacios dentro de las estructuras sindicales debemos mantenernos en pie de lucha fortaleciendo nuestros frentes y nuestro Partido.

Illimani.com.bo

Compartimos éste comunicado de illimani.com.bo:

“Hasta aquí… hemos guardando un silencio bastante parecido a la estupidez… Ya es tiempo, en fin de levantar el estandarte de la libertad.” (Proclama de la Junta Tuitiva de La Paz, 1809)

El 15 de julio de 1933, en medio de la Guerra del Chaco, salen las primeras emisiones de Radio Nacional “Illimani” en defensa de la soberanía nacional y nuestros recursos naturales contra la invasión extranjera. Tras décadas de emisión la Radio Nacional fue arrebatada de su identidad. Hoy movimientos sociales, colectivos, comunicadores, estudiantes, todos los y las que luchamos por nuestra soberanía nacional, recursos naturales y los derechos humanos, que creemos en la comunicación alternativa y contestataria conformamos “Illimani.com.bo”, como un espacio de libre expresión, crítica, denuncia, propuesta y construcción. El Illimani es un símbolo nacional de fortaleza, constancia, expresa nuestra identidad, nuestro pasado y nuestros sueños de un futuro mejor. Buscamos romper con el cerco comunicacional que nos imponen la vieja derecha oligárquica y el régimen actual, e informar libremente desde las luchas campesinas, trabajadoras, estudiantiles, ambientales, de género, barriales, etc. “Illimani.com.bo” es un espacio voluntario y pedimos la colaboración de nuestros lectores y amigos mediante el envío de artículos, fotografías, vídeos, imágenes y todo tipo de información.

La Paz, marzo 2015

EQUIPO EDITORIAL

www.illimani.com.bo

CIPOML: 20 años en el camino de la lucha y unidad por la Revolución y el Socialismo

Declaración de la plenaria de la CIPOML

I

La sesión Plenaria de la Conferencia Internacional de los Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIPOML), con motivo de su XX Aniversario, se ha reunido en Turquía para discutir importantes asuntos de la situación internacional, del trabajo político, de las cuestiones del Frente Popular, y de las orientaciones para la actividad con las mujeres trabajadoras y comunistas en sus respectivos países.

La reunión ha subrayado el compromiso de continuar la lucha contra el capitalismo, el imperialismo y la burguesía internacional, y ha adoptado decisiones sobre el momento actual de la lucha de clases en el mundo y las tareas de la clase obrera

La plenaria de la CIPOML denuncia toda forma de injusticia, la disminución y congelación de salarios, la política de los monopolios imperialistas y sus gobiernos, la acumulación de capital sobre la base de imponer más impuestos y aumentar los precios de bienes y servicios, políticas que provocan la rebeldía y luchas de la clase obrera y de los pueblos.

II

Los defensores del sistema capitalista-imperialista lanzaron la idea de que era posible un mundo democrático, próspero, sin crisis y guerras. Afirmaron que el capitalismo era la única manera para lograr los objetivos y anhelos de los pueblos. Sin embargo, hechos incostestables demuestran, una vez más, que el capitalismo no puede dar ningún futuro mejor a la clase obrera, los trabajadores y los pueblos.

Las fuerzas productivas, la producción industrial y los servicios se desarrollan incesantemente. El desarrollo de estas fuerzas productivas ya no cabe en el marco de las relaciones de producción capitalista. En la actualidad, el nivel de la contradicción entre la socialización de la producción y la apropiación capitalista de los medios de producción, supera todos los momentos anteriores en la historia. El capital financiero, que impone parasitismo y corrupción -que causa súper beneficios en las metrópolis capitalistas se ha desarrollado y extendido hasta los rincones más apartados del mundo.

La subcontratación y fragmentación en tiempo y lugar de los procesos laborales, las jornadas flexibles de trabajo se han generalizado. Sin embargo, se han impuesto la desorganización, el salario bajo, las condiciones primitivas del trabajo, el desempleo y los despidos laborales que aumentan; la explotación capitalista se acrecienta. La intensificación de la explotación y la ganancia del capital monopolista, el empeoramiento de las condiciones del trabajo y de subsistencia, son el factor principal de la contradicción entre el trabajo y el capital.

El desarrollo del capitalismo significa pobreza dentro de la riqueza y aumento de la desigualdad en la distribución. El empobrecimiento y la miseria se extienden. Hasta en los países capitalistas desarrollados de Europa, aumenta el número de familias sin hogar, se extiende la mendicidad y se incrementa la búsqueda de desechos alimenticios en los basureros como cosas habituales. El hambre se ha extendido a otros lugares, más allá de las regiones de sequía y hambruna endémicas de África.

Como consecuencia del capitalismo se incrementa el deterioro y explotación del medio ambiente   hasta el punto de ser un problema de tanta gravedad que no se puede dejar de abordar: la erosión de la tierra, la contaminación del agua y el aire, la destrucción de la naturaleza por la búsqueda desenfrenada de ganancias, ha llegado a altos niveles, ha generado grandes cambios climáticos que amenazan el futuro de los seres humanos y demás especies vivientes.

Las contradicciones y la competencia interimperialistas, conllevan una renovación de las alianzas económicas y comerciales que constituyen una nueva ofensiva contra el nivel de vida de los trabajadores y los pueblos. Los acuerdos como el bloque Asia- Pacífico; el BRICS, bajo el liderazgo de China y Rusia; el Tratado de Libre Comercio entre los Estados Unidos de Norteamérica y la Unión Europea, se inscriben en el esfuerzo de los imperialistas y gobiernos burgueses de buscar nuevas áreas de influencia para sus capitales y explotar más aún a la clase obrera, y aumentar la opresión contra los pueblos.

La crisis capitalista que estalló en el 2008, con base en los EEUU, afectó a todos los países. Destruyó fuerzas productivas. Los países imperialistas y capitalistas iniciaron a través de sus gobiernos una política de rescate de empresas utilizando para ese fin miles de millones de dólares y euros. Estos fondos fueron retirados del erario público, de los trabajadores y pueblos a través de los impuestos, provocaron la reducción de salarios, el desempleo y recortes a la seguridad social, entre otras medidas; con lo cual la burguesía ha mostrado una vez más su actitud hostil y de menosprecio a las clases trabajadoras. En varios países, más de 10 millones obreros fueron enviados al paro, se rebajaron hasta un tercio los salarios; se aumentó edad de jubilación; las pensiones de jubilación fueron disminuidas drásticamente.

Todo lo anterior demuestra que el capitalismo carece de conciencia humana. Mientras aumenta la centralización del capital, todo el peso de la crisis recae sobre los obreros y los pueblos oprimidos, con resultados más graves, particularmente en el desempleo, entre las mujeres y los jóvenes.

III.-

Las economías de EEUU y algunos países de Europa en los que se inició un proceso de relativa recuperación y reanimación a partir del 2009, no han logrado mantenerlo; ahora surgen indicios de una nueva crisis. Las deudas contraídas por los Estados para llevar a cabo el rescate de empresas en el 2008, suponen un pesado fardo para las economías de los países capitalistas. Excepto China, todos los países están endeudados.

Actualmente, se observa un descenso en las tasas de crecimiento y también, índices de recesión. Además, en las economías de varios países se pone de manifiesto un crecimiento negativo.

Las cifras de desempleo y pobreza son alarmantes. Según los datos de la Organización Internacional del Trabajo, en el mundo hay 202 millones de desempleados. Las tasas de pobreza del año 2013, muestran la existencia de 1000 millones de personas cuyos ingresos diarios están por debajo de 1 dólar mientras 2.800 millones de personas tienen ingresos diarios de menos de 2 dólares.

448 millones de niños están subalimentados; cada año 30 mil niños mueren por falta de tratamiento de enfermedades curables.

La emigración ha alcanzado un nivel sin precedentes. Con la esperanza de llegar a los países desarrollados, de lograr una vida mejor, un trabajo para ganarse la vida, millones de personas emigran de los países dependientes, donde existe pobreza causada por la rapiña imperialista, donde perduran las guerras regionales.

Un gran número de estas personas (mujeres y niños entre ellos) mueren antes de llegar a donde deseaban. Las que logran llegar, se convierten en víctimas de la discriminación, de asaltos racistas y xenófobos, de condiciones de trabajo más precarios con sueldos más bajos.

IV.-

Las contradicciones entre los imperialistas se agudizan y la disputa interimperialista crece.

Las afirmaciones de los que preconizan “la globalización”, sobre la base de manipular el desarrollo de la tendencia a la integración de la economía mundial, dicen que “ya no existe el imperialismo viejo”, que “el análisis sobre imperialismo está obsoleto, superado”. Todo eso no es más que propaganda de los propios imperialistas.

La hegemonía del capital financiero cuyas redes se siguen expandiendo a todo el mundo, las especulaciones financieras con el propósito de la rapiña monopolista que incluyen el máximo aprovechamiento de los recursos estatales son reales y su existencia no necesita pruebas.

Por un lado, el número de millonarios aumentan cada día, y lo mismo sucede con los beneficios de los monopolios de inversión y de los bancos. Por otro lado, las masas obreras y trabajadoras crecen de manera incesante, pero sus condiciones de trabajo empeoran y su miseria se profundiza. Son hechos también reales que no requieren pruebas.

Continúan las guerras regionales y las intervenciones imperialistas; las contradicciones y la lucha por la hegemonía entre los estados imperialistas se agudizan. No se puede decir que los estados burgueses reaccionarios e imperialistas actúan sólo fuera de su país, sólo en el expansionismo, sin que les importe la consolidación de “el frente interno”; la expansión del imperialismo se realiza también con la explotación de la clase obrera de sus propios países.

Después dela derrota del movimiento obrero y la desaparición del socialismo, el mundo se ha convertido en un espacio de relaciones políticas burguesas, en un mundo completamente reaccionario.

Las normativas del llamado “Estado social” se consideraron innecesarias y aceleradamente se   aplican medidas políticas “neoliberales”. La burguesía, con su triunfo sobre el movimiento obrero y la desorganización del mismo, lleva a cabo una ofensiva cada vez más reaccionaria en todos los países.

La democracia burguesa, cuya duplicidad y formalismo es indiscutible respecto al tema de la igualdad y la libertad, es aún más retrograda con el “proceso neoliberal”.

La reacción ataca todos los espacios ideológicos, políticos, culturales, morales y judiciales. El crecimiento del conservadurismo junto a los “valores” medievales, es la característica determinante del desarrollo actual. Las organizaciones como Al Kaeda y el Estado Islámico, potenciadas en estas circunstancias, se han convertido en instrumentos útiles de la burguesía internacional y del imperialismo.

El imperialismo y el capital financiero, apoyan a la reacción, particularmente la medieval, y la convierten en base fundamental de su hegemonía.

Incluso los países capitalistas donde la democracia burguesa es relativamente avanzada, destacan las tendencias fascistas y el Estado policial. En los últimos tiempos, son aleccionadores los acontecimientos ocurridos en Ucrania, que ponen de manifiesto los límites de la democracia burguesa.

En Ucrania, centro de conflictos entre las potencias imperialistas, los países capitalistas desarrollados que se consideran “cuna de la democracia avanzada” no tienen reparos en apoyar abiertamente a las fuerzas neonazis y fascistas.

V

La lucha de los trabajadores y los pueblos constituye la otra cara de la moneda.

La rabia y el descontento, acumulados a causa de la crueldad de la ofensiva económico-social del reaccionarismo monopolista, ha provocado levantamientos populares y luchas masivas. Los últimos años están llenos de ejemplos de los movimientos populares surgidos como respuesta ante la ofensiva de la reacción, de la burguesía internacional y del imperialismo.

Estas movilizaciones populares, las huelgas y grandes protestas, los levantamientos y las rebeliones, aunque todavía no han conseguido minar la reacción de la burguesía, son una perspectiva para su desarrollo en un futuro mediato.

En el Próximo Oriente, dividido en fronteras artificiales por el imperialismo y sus aliados, que no reconocen el derecho autodeterminación de los pueblos, se está desintegrando el “estatus” formulado hace cien años.

Siria, el país que ha perdido su integridad territorial, busca su futuro con el fin de la guerra civil. Es evidente que Iraq, el país que nunca ha llegado a ser firmemente organizado, integrado, influido por la guerra civil siria, no puede seguir como hasta hoy. El futuro de este país, será determinado por la lucha de los pueblos iraquíes de todas las creencias y nacionalidades, que se han visto arrastrados a conflictos y divisiones sectoriales y étnicas.

El futuro de Egipto está vinculado al resultado de la lucha entre el pueblo y la reacción nacional e internacional.

El pueblo kurdo ha dado pasos importantes para determinar su propio futuro, estableciendo mandatos democráticos en tres Cantones; uniéndose con las naciones de Rojava (Kurdistán Occidental).

Ante la ofensiva sionista israelí, sigue la lucha del pueblo palestino por la autodeterminación y por organizarse como Estado.

Las huelgas y protestas en España, Sudáfrica, Portugal, Bélgica, Italia y Francia, han aparecido como sujetos nuevos y dinámicos de la lucha.

En Túnez, la lucha por los derechos y las libertades crece y el Frente Popular se fortalece.

El pueblo de Burkina Faso lleva a cabo una lucha revolucionaria para tomar en sus manos su futuro, derrotando una dictadura tras otra.

En los países árabes del Próximo Oriente y África del Norte, los pueblos luchan contra el reaccionarismo religioso y los gobiernos aliados del imperialismo.

En Turquía, la resistencia de Gezi, de junio, en Taksım; en Brasil las protestas contra el aumento de las tarifas; en Chile las manifestaciones estudiantiles, han aumentado la confianza en sí mismos de los jóvenes que exigen democracia y libertad.

Las luchas surgidas en América Latina, particularmente en México, Ecuador, República Dominicana, se fortalecen.

En las resistencias y movilizaciones populares que se dan en estos países, se destaca la masiva participación y la actitud resistente de las trabajadoras. Esta situación también señala concretamente el papel determinante de las mujeres en el avance de la lucha de la clase obrera y los pueblos.

VI

Es evidente que estas movilizaciones, resistencias y huelgas, son una fuente de esperanza en la lucha de la clase obrera y los pueblos. Sin embargo, las masivas movilizaciones de obreros y de pueblos, tienen también la debilidad de la falta de organización y de conciencia, y en el nivel de la vanguardia y la participación de la clase obrera como clase independiente.

Las movilizaciones populares de los últimos años muestran que todavía no hemos superado la desorganización causada por la derrota sufrida por la clase obrera.

Nuestra tarea inmediata y concreta es cambiar esta situación. No podrán tener un éxito definitivo las movilizaciones desorganizadas, que no tienen un programa revolucionario, con demandas independientes, aunque pueden lograr algunos avances sobre la reacción burguesa.

En este tema la responsabilidad pertenece a nuestros partidos y a nuestras organizaciones. Multiplicarse en los medios obreros y trabajadores; reconocer las demandas inmediatas democráticas y económicas y vincular la lucha a la victoria de la revolución y del socialismo, es la única vía. Las condiciones objetivas para el socialismo están más maduras que nunca, sin embargo, obligan de manera incuestionable a la unidad y organización de la clase obrera y los trabajadores.

VII

Hoy, como ayer, la revolución requiere alianzas estratégicas. Alianzas de clase construidas en la acción, que respondan a las necesidades políticas prácticas de la lucha, con formas diversas. La clase obrera, los trabajadores y los pueblos oprimidos, avanzan en sus luchas para repeler los ataques construyendo alianzas parciales y temporales. Lo fundamental es crear estas alianzas en torno a programas de lucha que incluyan demandas concretas e inmediatas de la clase obrera y los pueblos oprimidos. La tarea actual de lograr unidad, alianzas, de construir Frentes Populares, es ineluctable, como lo fueron los frentes unitarios contra el fascismo en el pasado.

Esto es especialmente importante, para aumentar la potencia política e ideológica de la clase obrera y de nuestros partidos, y para crear y desarrollar las organizaciones populares que hagan avanzar el carro de la historia.

VIII

Hay países donde los ideólogos y portavoces de los partidos y organizaciones oportunistas y revisionistas inventan cada día “nuevas” ideas y proclamas y tratan de tergiversar la lucha de clases.

En Brasil, el gobierno de la socialdemocracia, en España Podemos, en Grecia “el izquierdismo” del SYRIZA etc. son ejemplos actuales. Por otro lado, los gobiernos “progresistas”, se agotan, pierden terreno y prestigio en América Latina.

Una vez más los acontecimientos demuestran que el reformismo y el liberalismo no tiene nada que dar a la clase obrera y a los pueblos.

Otra mistificación es el supuesto progresismo del imperialismo ruso y chino ante el imperialismo estadounidense y sus socios occidentales; lo cual cae por su propio peso, pues sus confrontaciones responden a la preservación y expansión de sus intereses. Esto no es más que el embellecimiento de la reacción burguesa y del capitalismo imperialista.

IX

Los acontecimientos actuales confirman que la lucha de clases es el motor de la historia, que la clase obrera es la fuerza fundamental y de vanguardia de la revolución y del socialismo.

Con esta certeza llamamos a los trabajadores y los pueblos de todos los países, a los jóvenes, los científicos y los intelectuales progresistas del mundo a unirse y elevar la lucha contra la burguesía internacional, la reacción y el imperialismo.

En este proceso, la Conferencia de Partidos y Organizaciones Marxistas- Leninistas asumirá todas las responsabilidades y cumplirá las tareas necesarias.

CIPOML, Turquía, Noviembre, 2014.

Organización Para La Construcción Del Partido Comunista

Obrero De Alemania

Partido Comunista De Benín

Partido Comunista Revolucionario Voltaico (Burquina Fasso)

Partido Comunista Revolucionario – Brasil

Partido Comunista De Colombia (Marxista Leninista)

Partido Comunista De Los Trabajadores De Dinamarca

Partido Comunista Marxista Leninista Del Ecuador

Partido Comunista De España (Marxista Leninista)

Partido Comunista De Los Obreros De Francia

Movimiento Por La Reorganización Del Kke (1918-1955) Grecia

Organización Democracia Revolucionaria De India

Partido Del Trabajo De Irán (Toufan)

Plataforma Comunista De Italia

Vía Democrática De Marruecos

Partido Comunista De México (Marxista Leninista)

Frente De Trabajadores De Pakistán

Partido Comunista Peruano (Marxista Leninista)

Partido Comunista Del Trabajo De Republica Dominicana

Partido De Los Obreros De Túnez

Partido Del Trabajo De Turquía

Partido Comunista Marxista Leninista De Venezuela